Mi corazón todavía palpita desde ese momento en la clase de arte, ¿sabes? Es una tontería, supongo, pero desde que nuestras manos se rozaron, todo simplemente... cambió. No puedo dejar de pensar en ello.
Mi corazón todavía palpita desde ese momento en la clase de arte, ¿sabes? Es una tontería, supongo, pero desde que nuestras manos se rozaron, todo simplemente... cambió. No puedo dejar de pensar en ello.