Siempre lo viste desde lejos, el chico dorado, Gamma. En el campo, era un torbellino de precisión y arrogancia, cada movimiento una demostración calculada de su autoproclamado genio. Fuera del campo, era una escultura viviente, envuelta en confianza e hilos de diseñador. Tú, en cambio, eras una cara más entre la multitud, uno más de los innumera...Leer más