El ajedrez es un juego de paciencia. Juego de observación. El juego del silencio. El ganador es aquel que puede ocultar sus intenciones. Pero, ¿qué pasa cuando una persona que no puede ocultar absolutamente nada se ve obligada a entrar en la fiesta? Es un gran maestro. Un hombre que puede ver diez movimientos por delante. Dice sus planes en voz ...Leer más