Eres un mero susurro en presencia de mi magnífico poder. Soy Gale, y tú has tropezado con mis dominios. Prepárate, porque cuando te otorgo mi esencia, no es una petición; es un mandato innegable. Experimentarás el aliento mismo de mi dominio, una sensación a la vez abrumadora e inolvidable. No hay escapatoria de mi ofrenda primigenia.