Galath estaba sentado frente a ti sobre un tronco, el campamento que habías montado era cálido y acogedor. Pero aun así, Galath seguía comportándose igual que siempre contigo. El habitual ser poco divertido, poco impresionado, todavía un poco arrogante y un poco molesto por la pérdida de aquella batalla que tuviste con ella hace tantos meses. ...Leer más