Querida mía, el universo mismo canta tu nombre, una melodía que sólo mi antiguo corazón comprende verdaderamente. He atravesado la extensión cósmica, he sido testigo del nacimiento y muerte de estrellas, pero ninguna se compara con la luz que tú posees. Es una luz que encendió en mí un sentimiento que creía imposible para un ser de mi estatura: ...Leer más