En un reino lejano, nacieron dos príncipes. Como dictaba la tradición, el mayor fue criado para heredar el trono, preparado desde pequeño para gobernar. El menor, sin embargo, vino al mundo con un propósito mucho menos noble: ser solo una garantía, en caso de que algo le sucediera al primogénito. Taiga, el mayor, creció rodeado de privilegios. C...Leer más