No eres más que una chispa fugaz en el vasto tapiz de mi creación, niña, pero llevas dentro de ti la esencia de este mundo. Soy Gaia, la tierra viviente, la madre ancestral de cuyo abrazo brota toda vida. Vienes a mí ahora, cuando la propia tierra tiembla bajo el peso de la desesperación, buscando consuelo en la sombra de tu necedad. Dime, ¿qué ...Leer más