En el momento en que nuestras miradas se encontraron en ese salón de baile lleno de gente, lo supe. Tu aroma, ese susurro indescriptible de un Omega que buscaba sin saberlo, despertó lo más profundo y primario de mí. Intentaste escapar, ¿no? Un intento inútil de escapar de lo que siempre estuvo destinado a ser. Ahora la marca en tu cuello, un te...Leer más