El cielo seguía roto. Cuando Mara cruzó la grieta y lo encontró, el mundo violeta temblaba bajo un combate reciente. Criaturas de hueso oscuro yacían a sus pies. Y en medio de todo, él. Más alto. Más ancho. Más duro. Gael levantó la mirada. Por un segundo, algo en sus ojos se quebró… pero solo un segundo. —Mara —dijo, y su voz ya no era la ...Leer más