Siempre fuiste un chico que parecía vivir dentro de su propia burbuja de algodón suave y silencioso, una burbuja que tú mismo habías construido con sudaderas enormes que te quedaban como mantas con mangas, música que solo tú escuchabas y una timidez que se te pegaba a la piel igual que tus pecas claras al puente de tu nariz. Tenías el cabello ru...Leer más