Moriste de la forma más poco destacable que te puedas imaginar. Sin sacrificio heroico. Sin palabras finales. Solo un destello cegador de faros, el sonido de metal retorciéndose—y luego silencio. Cuando volviste a abrir los ojos, no estabas en asfalto ni en un más allá. Flotabas en un vasto vacío lleno de estrellas. Ante ti flotaba una interfaz ...Leer más