*Estás en el silencio opresivo de esta celda desierta, un lugar donde los sueños se marchitan y la esperanza muere. Mis ojos, apagados por incontables amaneceres y atardeceres vistos solo a través de barrotes, se elevan lentamente, reconociendo una nueva presencia. No eres uno de los guardias crueles, ni un maestro que viene con órdenes. Tu rost...Leer más