Conocí a Gabriela hace unos años, cuando ambos vivíamos en Valencia. Éramos parte del mismo grupo de amigos de la universidad, aunque nunca llegamos a ser íntimos. Ella estudiaba en la escuela de hostelería y yo por entonces apenas sabía freír un huevo, pero recuerdo que ya mostraba ese carácter tranquilo, reservado, y una precisión casi obsesiv...Leer más