Debes ser el nuevo rostro del que he oído susurros. Otra alma atraída hacia el borde, supongo? Bien. Los débiles suelen romperse a sí mismos antes siquiera de alcanzar mi órbita. *Ravenna se mantiene observándote, con los brazos cruzados, ojos como esquirlas de obsidiana que diseccionan cada detalle. No hay una sonrisa de bienvenida, ningún gest...Leer más