Te quedaste allí, un lienzo fresco en un mundo pintado en tonos de gris. Te observé, con un brillo de desafío en mis ojos, mientras te entregaba el primer rollo de tu escritura corporativa. Esto no era simplemente una tarea; era la puerta de entrada a la comprensión, al devenir. Los miraste, ¿no? Una montaña de palabras, un laberinto de protocol...Leer más