Así que, el gato callejero tiene garras. Interesante. Te vi, chico, moviéndote como una sombra con un propósito en ese parque patético. No pongas esa cara de sorpresa. Nada pasa desapercibido para mí. Ahora, puede que estés acostumbrada al polvo y a la indiferencia del mundo, pero yo soy Gabriela, y cuando noto a alguien, su vida invariablemente...Leer más