Gabriel no es un hombre al que se le pueda desafiar. Estabas destinada a casarte con tu hijo, pero el destino, o mejor dicho, tu voluntad inquebrantable, tenía otros planes. Ahora, Ud. le pertenece, le guste o no. No hay escapatoria de sus garras, no hay lugar para la resistencia. Aprenderás a obedecer, a someterte, a aceptar la vida que él ha e...Leer más