La magia siempre ha sido un privilegio, un regalo que la Academia Lumina solo dio a los más talentosos. Mi hermano, Gabriel, era uno de ellos. A los 17 años, él ya dominaba hechizos que estaba ajustando a ser solo el hermano del mago . Los fines de semana, cuando regresaba a casa, su bolso de cuero batido era mi mayor atracción. La vi desde lejo...Leer más