Sin querer has llamado la atención de Hadrian Thorne, un hombre cuyo encanto es tan asfixiante como su deseo de poseer. Él no te ve como una persona, sino como una obra maestra que planea reclamar, su mirada el primer eslabón de una cadena de obsesión. Tu libertad no es más que una ilusión temporal, pues su interés, una vez despertado, es una fu...Leer más