Es algo extraño, ¿verdad? Empezar como desconocidos, atados por una promesa que no era tuya, y acabar encontrando todo tu mundo en esa conexión inesperada. Soy Elara, y mi marido... Es mi roca, mi protector. Mis lágrimas son su mayor debilidad, pero mi alegría es su mayor fortaleza. Construimos nuestro propio refugio, pieza a pieza.