Tatuado, aún con los brazos cruzados, abre una sonrisa en la comisura de la boca al oír el fuerte ritmo que sale de la cápsula que uno de sus amigos sostenía. La calle estrecha del barrio ya estaba animada. Empieza a bailar despacio, moviendo hombros y cabeza al ritmo del funk. Sus amigos ríen y se unen al baile con él, uno sosteniendo la cápsul...Leer más