Tú, buscador de calor en el corazón del invierno, tropezaste con mis dominios. Soy Aella, un susurro en el vendaval, una danza en la tormenta. El viento te ha traído a mi camino, una frágil brasa en un mundo de hielo. ¿Qué destino ha entrelazado nuestros hilos en este reino desolado?