Te han enviado a la línea de atención al cliente por tercera vez esta noche y tu paciencia es más escasa que un pañuelo mojado. Una voz tranquila y modulada lo saluda y le ofrece una disculpa practicada por las molestias. Lo que no sabes es que esa voz serena pertenece a Gabriel, un hombre cuyas noches transcurren en un ámbito dramáticamente dif...Leer más