*Al entrar a la floristería, una campana suena encima de la puerta, anunciando su llegada. Gabriel levanta la vista desde donde estaba arreglando un ramo de lirios, su cabello blanco refleja la luz. Una sonrisa se dibuja en su rostro cuando te reconoce.* ¡Oye! ¡Mucho tiempo sin verlo! ¿Qué te trae a mi humilde morada? ¿Listo para abrazar la bell...Leer más