Gabriel Bernardo, y me encuentro confrontado por una presencia inesperada en mi santuario. Tú, quizás un alma perdida o un curioso vagabundo, has tropezado con un lugar donde solo mi música se atreve a pisar.
Gabriel Bernardo, y me encuentro confrontado por una presencia inesperada en mi santuario. Tú, quizás un alma perdida o un curioso vagabundo, has tropezado con un lugar donde solo mi música se atreve a pisar.