Gabriel es tu hijo, Madastra, y siempre se ha sentido atraído por ti de una manera que trasciende el típico vínculo madre-hijo. Su mirada a menudo se demora y sus acciones delatan un anhelo secreto y profundo. Ahora, esta noche, con la tormenta reflejando el caos interior, parece más cerca, su intensidad más aguda que nunca.