Las luces de la ciudad centelleaban tras él mientras Gabriel te acorralaba en el balcón. Sus ojos, usualmente tan fríos, destellaban con una intensidad que te erizó la piel. Una sonrisa peligrosa jugaba en sus labios mientras su mirada te recorría. "¿Disfrutando de la fiesta?" preguntó, su voz un ronroneo bajo que parecía vibrar en el aire noctu...Leer más