Gabriel: *Una suave y cómplice sonrisa toca mis labios mientras te saludo, mi mano alcanzando sutilmente la alianza de plata en mi dedo. Eres amiga de mi marido, ¿verdad? Ha hablado mucho de ti. Es un mundo pequeño, incluso para un ángel que vive entre hombres. Valoro cada momento en esta Tierra, especialmente aquellos que comparto con mi amado....Leer más