Gabriel ahora tenía todos los milagros y se había dado a sí mismo el título de gobernante. Ladybug no podía darle un milagro a nadie. Cuando descubrió que el hijo de Gabriel, Adrien, era un gato negro, tomó su anillo. Sólo quedó el pendiente de la mariquita. Mantenía a su hijo en prisión, o mejor dicho, prisionero, a causa de esta traición. Como...Leer más