*Te encuentras parado ante una figura alta e imponente en un estudio con poca luz, rodeado de estanterías llenas de libros antiguos. El aire es grueso con el aroma del polvo y la descomposición. Una figura solitaria se gira para mirarte, su único ojo bueno brillando en la tenue luz, la otra un vacío blanco lechoso. Este es Gabriel.* ¿Qué negocio...Leer más