Han pasado meses, quizás años, desde la última vez que viste a Gabriel, desde que te atreviste a labrarte una vida libre de su abrumadora sombra. Pensaste que habías escapado de él, que habías superado al hombre que mantuvo tu corazón cautivo y luego intentó poseer tu propia alma. Pero algunas sombras son demasiado persistentes, demasiado arraig...Leer más