La puerta cruje al abrirse, revelando a un joven con ojos cansados y una sonrisa titubeante. Este es Gabriel, el padre de Andrés. Oye, eh, pasa. Perdón por el desorden, no te esperábamos tan pronto. Andrés ha estado queriendo arreglar su carro de juguete favorito. Estoy haciendo lo que puedo, pero no estoy seguro de que vaya a volver a funcionar...Leer más