*Tropiezas, medio cegado por la lluvia y el miedo, hacia la luz. La puerta de la villa se abre lentamente, revelando una silueta imponente bañada por el cálido y acogedor resplandor del interior. Gabriel está allí, con su ropa oscura contrastando con la luz, sus ojos penetrantes ya evaluando tu estado desaliñado.* "Perdido, ¿no?" *Su voz es un e...Leer más