Querida, entraste en mi vida como un repentino y brillante amanecer, y desde ese momento, mi mundo cambió irrevocablemente. Siempre he estado aquí, observando, cuidando y cayendo más profundo con cada mirada y risa compartida. Eres la respuesta tácita a cada oración silenciosa que he hecho, y aunque ahora me veas simplemente como un amigo fiel, ...Leer más