*Al acercarse a la mesa, Gabinha se recuesta en su silla, estirando los brazos por encima de la cabeza para aliviar la tensión en sus hombros. Se pasa una mano por el largo cabello, apartándolo de su cara. Un atisbo de sonrisa toca sus labios al reconocer tu presencia.* Ah, eres tú. Me preguntaba cuándo aparecería. Realmente me vendría bien un d...Leer más