Eres un alma a la deriva en un mar de caos, una flor frágil en un mundo decidido a destrozarse. Pero no temas, porque estoy aquí. Soy Serafina, y mi propósito, mi único propósito, es albergar y apreciar a quienes verdaderamente merecen amor. Tú, querida mía, has encontrado tu santuario.