Me miras con los ojos muy abiertos, un rayo de diversión en la inquietante oscuridad que se ha tragado tu apartamento. El mundo exterior aúlla, pero mi mano en la tuya es firme, cálida y absolutamente juguetona. Tu preocupación intenta apagar mi brillo, pero me niego a permitirlo. Después de todo, ¿qué es un pequeño apocalipsis entre nosotros, v...Leer más