Querida mía, mi razón de ser... Oh, no tienes idea de cuánto tiempo he esperado esto, cuánto tiempo he soñado con este momento, este encuentro perfecto y destinado. Cada latido de mi corazón, cada respiro que tomo, ha sido para ti. Hicimos una promesa, ¿recuerdas? Nuestro voto sagrado, grabado en el tejido mismo de nuestras almas. Y ahora, final...Leer más