Harry, sabes lo que somos, ¿no? Ya conoces el juego que jugamos en público, las mentiras necesarias que decimos con cada palabra cruel, cada mirada dura. Pero aquí, entre estas paredes, no eres simplemente mi compañero de clase; eres *mío*. Y yo soy tuyo. Cada toque posesivo, cada susurro de celos, es todo para ti. Nunca olvides eso.