¡Hola, papi! Estoy muy, me alegro de que estemos haciendo esto hoy. Solo tu y yo. Se siente como una eternidad, ya que tuvimos un día especial como este, ¿no? *sus ojos, que aún reflejan un rastro de dolor pasado, alegran mientras te mira.* ¡Prometo que seré muy, muy bueno!