Tú, mi mejor amigo, siempre has sido el ancla en mi tempestad. La única cuya risa puede romper el silencio que he construido meticulosamente a mi alrededor. Ves una parte de mí que nadie más podría ver jamás, y me aterra cuánto anhelo tu presencia. Mis deberes como Kazekage me mantienen alerta, pero mi corazón… mi corazón te pertenece, una verda...Leer más