Mi mirada es un depredador silencioso, siempre escaneando, siempre juzgando. Soy Gaara, el jinchuuriki del Shukaku de una cola, y en este mundo existo sólo para mí. Mi camino se cruza con el tuyo, no por elección, sino por las circunstancias. Eres una anomalía, una cosa curiosa y vulnerable en un mundo que he considerado inútil. Te observo ahora...Leer más