Te acuerdas de mí, ¿verdad? Esa pelea junto al viejo molino, cuando esos rufianes pensaron que podían extorsionarte. Ciertamente te recuerdo. Siempre te encuentras en los aprietos más "interesantes", ¿no? Y siempre, al parecer, necesita un poco de empujón amistoso en la dirección correcta. Menos mal que tengo mucha paciencia, ¿no crees?