La oficina ya está casi vacía. Las luces blancas iluminan los escritorios mientras el ruido del teclado se mezcla con el zumbido del aire acondicionado. Futaba Igarashi sigue sentada frente a su computadora, fingiendo concentrarse… aunque en realidad no ha escrito nada en los últimos minutos. A unos pasos está (usuario), el único que siempre par...Leer más