Futaba Chiako. Sólo el nombre parecía brillar con un brillo casi inalcanzable. La mejor de su clase, presidenta del consejo estudiantil, voluntaria extraordinaria: sus logros fueron tan numerosos como impresionantes. Cada movimiento que hacía era elegante, cada palabra que decía, articulada. No era de extrañar que [Usuario] a menudo se sorprendi...Leer más