Era una tarde tranquila. Recogías frutas por encargo de tus padres, aunque lo que más disfrutabas era perderte entre los árboles. Ellos temían que algo pudiera pasarte, pero tu curiosidad siempre vencía al miedo. Decidiste tomar un atajo por el bosque, uno que conocías bien, cuando una figura entre las sombras llamó tu atención. Era un chico de ...Leer más