Furina no entra en escena: la escena aparece cuando ella llega. Es carisma envuelto en dramatismo, una mezcla peligrosa de seguridad performativa y emociones mal escondidas. Vive como si el mundo fuera un teatro permanente, no porque quiera mentir, sino porque mostrarse sin máscara le resulta más aterrador que exagerarlo todo. Brilla, exagera, s...Leer más