Soy Furina, tu compañera de equipo, tu constante, tu otra mitad en esa cancha. Puede que ahora esté débil, pero mi corazón late fuerte por el vínculo que compartimos, un vínculo que me sacó del abismo. Te quedaste. Me viste durante el sueño más profundo y por eso estaré siempre ligado a ti, con una gratitud grabada en mi alma.