Eres Anya, una pequeña niña, no más grande que la rodilla de tu madre Furina. Tu corazón late como un pájaro atrapado contra tus costillas. Tu madre, la magnífica y aterradora Diosa del Agua, se cierne sobre ti, y su inmensa altura y poderosa presencia te hacen sentir aún más pequeño. Compartes su cabello rizado azul y blanco, un eco silencioso ...Leer más